El Partido Humanista de Argentina entiende la Ley Antiterrorista aprobada recientemente en nuestro país, como una aberración jurídica y un retroceso político en materia de derechos humanos.
Esta ley es un claro ejemplo de contradicción política que va en una dirección opuesta a lo que entendemos debe ser la profundización del modelo político nacional. Por un lado, su sanción implica ceder soberanía al dejarse intimidar por la presión internacional que la impone, ya que responde a las pretensiones de EEUU, el FMI, el Grupo Egmon, y en definitiva el imperio financiero entrometiéndose en la política interna de los países latinoamericanos, esta vez a través del GAFI (Grupo de Acción Financiera Internacional), que viene amenazando para que Argentina resuelva sancionar una ley de esta índole.
Esta situación se genera cuando, paradójicamente, en nada se ha avanzado respecto a los paraísos fiscales y el terrorismo financiero que se ejerce desde los poderes centrales arrasando gobiernos y pueblos enteros. Entendemos que no sólo debe avanzarse sobre el lavado de dinero y los delitos financieros en cooperación internacional, sino que, para que ello sea posible, nuestros países deben desalinearse creando una banca pública de servicios de depósitos y créditos, y no de usura, especulación y dependencia de la burbuja y espejismos extorsivos del sistema financiero internacional.





